De vuelta a la realidad

Nunca se han preguntado: ¿Por qué las personas vivimos más apegadas a la ficción en lugar de abrir los ojos y ver la realidad tal y cómo es? Pues yo sí, y toda mi vida he tratado de contestar a esta pregunta con la máxima sinceridad posible.

He de decirles que no ha sido sencillo, comenzando por el hecho de que decidí crear este blog porque me parece que compartir mis ideas con respecto a lo que opino de la vida, es la mejor manera de desahogarme de mis penas diarias. Así que tendrán que aguantarme con mi filosofía y mi manera de pensar.

Uno podría decir fácilmente que la vida es ficción por la simple razón de que a veces, no todo parece tangible. Más allá de los pensamientos y de la imaginación, ¿Qué es lo que realmente se puede tocar y qué es lo que realmente no? Lo que se transmite a través de los sentidos y de las percepciones es, irrevocablemente, subjetivo. Nada puede asegurarte que lo que tú crees que es correcto y certero lo es en verdad. Y, claro, desde luego, existen muchos puntos de vista al respecto.

En realidad, yo considero que, para llevar una vida plena y adecuada, se necesita más que una perspectiva abierta del mundo: se necesita de abrir los ojos y volver a la realidad. Pero, si la realidad no existe, ¿Cómo se supone que vamos a comprender lo que nos rodea? Tal vez es que, para comprender lo que nos rodea, necesitamos saber que existe y que es certero, y que no se va a desvanecer si dejamos de pensar en él.

Puede que, en ocasiones, idealicemos ciertos conceptos a tal punto de que, cuando se materializa, no es comparable con lo que imaginamos en un principio. Y esto es triste, en verdad, sobre todo cuando aquello que idealizamos no es un concepto sino una persona.

Es por ello por lo cual te propongo que, si quieres regresar a la realidad, necesitas dejar de leer libros y ver películas: todos tergiversan la textura del espacio y manipulan los detalles con tal de crear una esfera perfecta. ¡Pero debes saber que todo es una mentira! ¡Debes saber que no existe nada más difícil que llegar a comprender la realidad!

Pero debo advertirte, mi amigo, porque aquellos que comprenden la realidad acaban sumidos en su propia amargura y terminan hundiéndose en el mar de su propio hedonismo. Quienes entienden lo que sucede a su alrededor y saben determinar y predecir lo que puede o no ocurrir en el futuro, acaban su vida inmersos en la soledad y en la frialdad de tener una cabeza bien clara y despejada.

A su vez, así como hay desventajas existen ciertas ventajas. Los que entienden lo que sucede a su alrededor son como gotas de lluvia: efímeros y silenciosos. Su vida es productiva y plena, y maximizan el poder de su propia inteligencia alimentando su conocimiento a través de los libros y de las películas cuya trama NO FALSIFICA EL MUNDO ACTUAL.

No lo negaré, pues hablo con la experiencia. Yo soy una de esas personas. Yo comprendo la realidad. Y, justamente, porque comprendo la realidad, mi anhelo es advertirte a fin de que dejes de idealizar la vida con lo que no es.

Pero al final, se trata de tu elección. Ya sea que quieras o no regresar a la realidad, siempre puedes elegir cualquier cosa. Yo ya he elegido, ¿Y tú?

Comentarios